domingo, 1 de febrero de 2009

CABALGAR EN SOLITARIO




"Cabalgar en solitario" ( 1.959 ) es la sexta colaboración entre Randolph Scott y Budd Boetticher .
Ben Brigada ( Randolph Scott) es un cazador de recompensas que conduce a un preso, Billy Jhon, para que sea juzgado.En el camino,se le juntan un par de forajidos, con la idea de entregar ellos al reo, para obtener la amnistía que las autoridades ofrecen por la captura. Sin embargo esta postura lleva al enfrentamiento con Ben, que en el fondo solo espera a que Frank, hermano de Billy Jhon, quien años atrás asesinó a su esposa, venga a rescatarlo, para así consumar su venganza.


Película de planos generales con paisajes agrestes e inhóspitos, que ayudan a magnificar la figura del héroe, del vaquero solitario, convencido que su soledad es la mejor compañera. Una vez cumplida su misión, de nuevo la soledad continuará como compañera de viaje de Ben que marcado por el trágico suceso de su esposa , no presenta indicios de ilusión ni de encontrar sentido a su existencia.


A resaltar los planos de auténtico maestro como el travelling de la diligencia desbocada y sobre todo el plano final utilizando la grúa de forma ascendente , con el que Ben concluye su venganza. También afloran temas como el de la sexualidad contenida, la segunada oportunidad que se brinda, la agria sensación de la venganza y la existencia sin sentido.


Existe cierta similitud con la siguiente película de actor y director : " Estacion comanche"( 1.960) , rodada en 12 días. En ésta,el protagonista, acompaña a una mujer raptada por los indios, hasta su marido.También se le juntan unos forajidos, que pretenden la recompensa que ofrece aquel, sin olvidar los instintos sexuales que despierta la protagonista, la segunda oportunidad ofrecida a uno de los forajidos...


Las dos desprenden un aire melancólico , taciturno, aunque la primera nos deja una mayor sensación de esperanza : al menos los cuatreros aprovechan la ocasión que se presenta logrando la ansiada amnistía, todo ello con la ayuda de Ben.

2 comentarios:

Nino Ortea dijo...

¡Hola, Gus!

Me ha gustado tu reseña, sobre todo por la forma en que entrelazas el análisis técnico con la reflexión humanista.
Además, ya sabes que lo mío no es el cine de vaqueros, así que me has acercado una película que no creo haber visto.
Ya me la dejarás, ¡jar!
Un abrazo

Agustín Crespo dijo...

Te dejaré esa y las demás que tengo de Randolph. Me animé a hacer la crítica porque Budd Boetticher es de esos directores malditos que se les apoda como artesanos, definición que no me gusta y considero incierta. En sus películas siempre hay un trasfondo que los intelectuales del cine no perciben. Siempre me fijo , como dices , en el aspecto humanista, pero el plano de la diligencia y el final, lo firmaría el mismisimo Jhon Ford. Un abrazo. P.D. Insisto con Australia ( soy muy pesao).